Introducción
El risotto es uno de los platos insignia de la gastronomía italiana, y aunque requiere atención durante la cocción, el resultado es un manjar cremoso y sofisticado. Esta versión con champiñones, espárragos y vino blanco es ideal para una cena elegante pero no demasiado pesada. Cada bocado ofrece la suavidad del arroz, el toque fresco del espárrago y la riqueza del parmesano, con un perfume sutil de vino que realza todos los sabores.
Dificultad
Media
Tipo de receta
Plato principal – Cocina italiana gourmet
Tiempo de preparación
⏱️ 45 minutos aprox.
Ingredientes
Para el risotto
- 300 g de arroz arborio o carnaroli
- 200 g de champiñones frescos (portobello o shiitake, en láminas)
- 200 g de espárragos verdes frescos
- 1 cebolla pequeña o 2 chalotas finamente picadas
- 2 dientes de ajo picados
- 1 vaso (150 ml) de vino blanco seco
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- 50 g de mantequilla
- 50 g de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones
A. Preparar los vegetales
- Lavar los espárragos y cortar las puntas (reservar para decorar).
- Cortar el resto en trozos pequeños.
- En una sartén con un poco de aceite de oliva, saltear los champiñones y espárragos hasta que estén tiernos. Reservar.
B. El risotto
- En una cazuela grande, sofreír la cebolla y el ajo con aceite de oliva a fuego medio.
- Añadir el arroz y tostarlo un par de minutos hasta que esté nacarado.
- Verter el vino blanco y remover hasta que se evapore el alcohol.
- Incorporar un cucharón de caldo caliente, remover suavemente y dejar que el arroz lo absorba.
- Repetir el proceso poco a poco, agregando caldo y removiendo durante unos 18-20 minutos.
C. Finalización
- Cuando el arroz esté al dente y cremoso, añadir los champiñones y espárragos salteados.
- Incorporar la mantequilla y el parmesano rallado, mezclar enérgicamente (este paso se llama “mantecare”).
- Rectificar sal y pimienta.
D. Montaje
- Servir el risotto en platos hondos.
- Decorar con las puntas de espárrago reservadas y un poco más de parmesano rallado.
- Opcional: añadir unas gotas de aceite de trufa para un acabado aún más gourmet.
👉 Resultado: un risotto cremoso, lleno de sabor y aroma, perfecto para acompañar con una copa del mismo vino blanco que usaste en la receta.
